Siempre te extrañare y te echare de menos por quien fuiste para mi, lo que me enseñaste, así sin saber que lo hacías, esa fuerza, esa virtud, esa paz, y a pesar que te faltaron cosas por enseñarme, pues Dios decidió que era tu tiempo, todo lo que hiciste por mi siempre lo sabré agradecer. Eres el ángel que me cuida, eres la fuerza que surge cuando ya no me queda nada, eres el camino que se ilumina cuando todo esta a oscuras. Se que no me he portado de la mejor manera, y que estás decepcionada, pero solo tu sabes lo arrepentido que estoy y el dolor que hay en mi corazón. Y sí, sabes que estos muros se han estado desvaneciendo y que no poseo suficientes fuerzas para levantarlos, pero en pequeños pasos algo he logrado, se que nada esta perdido y en estos momentos no hay nada que no tenga arreglo. La ira es derrotada, por un simple suspiro suspicaz.